Autor: Trejo Estrada Rafael Ignacio
La hemorragia secundaria a várices es una de las complicaciones más graves de la hipertensión portal y la cirrosis. La tasa de hemorragia variceal a dos años en el paciente cirrótico con várices esofágicas es alrededor de 30%. A pesar de los avances terapéuticos, la mortalidad a seis semanas es 20%. La intervención del gastroenterólogo en el manejo de pacientes con hipertensión portal se da a múltiples niveles, desde el estudio de la fisiopatología, que puede conducir a nuevas modalidades terapéuticas, hasta el tratamiento de la hemorragia aguda y las complicaciones asociadas. El conocimiento de la historia natural, del concepto de escrutinio para búsqueda de várices, de los factores de riesgo para hemorragia y mortalidad, incluyendo el uso de antibióticos profilácticos y de las guías para prevención de la primera hemorragia y de la recurrencia, es esencial para una práctica clínica óptima. En años recientes se ha considerado que la capacidad angiogénica de las células estelares (CE) puede contribuir a la remodelación sinusoidal y el aumento de la resistencia intrahepática en cirrosis. Óxido nítrico e imatinib, un inhibidor de la tirosinquinasa, inhibieron la capacidad angiogénica de las CE in vitro. El imatinib redujo significativamente la presión portal in vivo en ratas con ligadura del conducto biliar.
2006-11-08 | 1,294 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 71 Núm.1. Agosto 2006 Pags. 118-119 Rev Gastroenterol Mex 2006; 71(Supl. 1)