Autor: Campaña V Gonzalo
Introducción La relación médico-paciente se establece sobre la base que el enfermo viene a buscar instancias de mejoría en el doctor y éste hacer todo lo posible por mitigar su molestia, buscar su beneficio o definitivamente mejorarlo. El médico jamás se propone dentro de los planes, dañar o perjudicar a su paciente. Está dentro de ese contrato, cada vez más explícito y documentado, el hecho de buscar el mayor beneficio para el paciente. A pesar de ello, la probabilidad de que ocurran eventos adversos no planificados siempre existe. Son muchos los elementos que se ponen en juego en el acto médico. La mayoría de los componentes de ese acto están controlados, pero como vamos a ver, no todos. El velar por la seguridad de nuestros pacientes y prevenir los eventos adversos es una obligación no renunciable. Es un componente crítico en la gestión de calidad asistencial en instituciones de salud. El no dañar como primera regla, es también un principio rector en el acto quirúrgico. La seguridad de nuestros enfermos pasa por la minimización del riesgo de presentar un evento adverso.
2007-01-26 | 1,033 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 58 Núm.3. Mayo-Junio 2006 Pags. 235-238 Rev Chil Cir 2006; 58(3)