Fragmento

Detección de interferencias y evaluación cuali-cuantitativa de actividades para transformar el Hospital Materno-Infantil Ramón Sardá en una Maternidad centrada en la familia Introducción Hasta no hace muchos años, el nacimiento de un hijo era un acontecimiento familiar y de la comunidad que tenía lugar en los hogares con la protección y ayuda de otras mujeres entrenadas y el acompañamiento de toda la familia. A fines del siglo pasado comienza a institucionalizarse y a medicalizarse el parto con el fin de disminuir las muertes maternas y neonatales resultantes de los partos patológicos (no más del 15% del total). Esto fue considerado un progreso ya que efectivamente dichas muertes disminuyeron, pero significó la incorporación en hospitales, regidos por los conceptos de personas enfermas, de una enorme mayoría de mujeres y recién nacidos sanos. Pasaron a hacer largas colas, internarse para el parto separados de su familia, en ambientes intimidantes, con horarios restringidos de visitas, con recién nacidos colocados detrás de vidrios aislantes, y a recibir, en general, un trato despersonalizado, desvalorizante y poco afectuoso. El Equipo de Salud pasó a ser el eje de las decisiones y a usar tecnologías y procedimientos destinados a los embarazos o partos de riesgo en todos los casos, incluso en aquellos totalmente normales, transformando las acciones excepcionales en rutinarias. Se consideró conveniente "gobernar o dirigir" el parto, aún los normales, extendiendo prácticas hoy desaconsejadas, pero que se siguen realizando, como rasurado púbico, enemas, venoclisis y/o episiotomías rutinarias.

Palabras clave: Parto patológico parto de riesgo embarazo.

2007-03-30   |   414 visitas   |   Evalua este artículo 0 valoraciones

Vol. 22 Núm.2. Abril-Junio 2003 Pags. 53-73 Rev Hosp Mat Inf Ramón Sardá 2003; 22(2)