Extracto del discurso que el Dr. Richard Scker, presidente de la Academia Americana de Dermatología pronunció el 15 de marzo de 2000, en el Encuentro Anual, en San Francisco (EE.UU.), en el que se refirió con humor a la situación de la actividad médica en estos tiempos de “gerenciamiento de la salud”. Boletín de la FAAAAR. N° 256. Pág. 8. Estos son tiempos de gran desafío para la medicina, especialmente ahora que los burócratas y tecnócratas de las compañías gerenciadoras de salud están tomando, cada vez más, decisiones médicas. Recientemente he escuchado una anécdota durante un discurso dado por el Dr. C. Everet Koop en la New York Academy of Medicine sobre el presidente de una gerenciadora de salud que tenía una entrada para un concierto de la “Sinfonía inconclusa” de Schubert. No podía utilizarla, así que se la dio a uno de sus auditores. A la mañana siguiente, el ejecutivo preguntó al auditor qué le había parecido la sinfonía. Sin decir una palabra, el auditor le entregó a su jefe un formulario oficial de auditoría con cuatro puntos principales. Primero, por un período considerable, los que tocaban el oboe no tenían nada que hacer. Su número debe ser decididamente reducido y su trabajo distribuido entre toda la orquesta, evitando así picos de inactividad. Segundo, los doce violines estaban tocando notas idénticas. Esto parece una duplicación innecesaria y el plantel de esta sección debe ser drásticamente disminuido. Si se requiere un gran volumen de sonido, se podría utilizar en su lugar, un amplificador. Tercero, no se cumple con ningún propósito útil el repetir con los cornos un pasaje ya tocado por las cuerdas. Si todos estos pasajes redundantes fueran eliminados, el concierto podría reducirse de dos horas a veinte minutos. Y por último, esta sinfonía tuvo dos movimientos. Si Schubert hubiera logrado sus objetivos musicales al final del primer movimiento, debería haberse detenido allí. El segundo movimiento es innecesario y debe ser suprimido. La crítica concluía diciendo que si Schubert le hubiera prestado la atención necesaria a estos asuntos, hubiera tenido tiempo para terminar la sinfonía.
2007-04-11 | 790 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 20 Núm.3. Julio-Septiembre 2001 Pags. 142 Rev Hosp Mat Inf Ramón Sardá 2001; 20(3)