Resumen

La pérdida gestacional recurrente es secundaria a múltiples enfermedades. Una causa importante, a veces diagnosticada tardíamente, es la producida por el síndrome antifosfolipídico, una enfermedad autoinmunitaria de manifestaciones clínicas diversas (aborto recurrente, preeclampsia, parto pretérmino, trombosis vascular, retraso en el crecimiento intrauterino, óbitos, desprendimiento de la placenta). Existen criterios clínicos mayores y menores e indicaciones precisas que obligan al médico a descartar esta enfermedad. Los anticuerpos anticardiolipina y el anticuoagulante lúpico se relacionan, frecuentemente, con el síndrome antifosfolipídico, además de otros fosfolípidos que aún no tienen clara su participación en la génesis de la cascada de eventos trombóticos. El diagnóstico oportuno es de vital importancia para establecer la causa de morbilidad y mortalidad fetal. Las repercusiones de esta enfermedad son importantes durante la etapa gestacional, sus efectos pueden persistir o aparecer durante el puerperio y predisponer a otras enfermedades de origen vascular. El síndrome antifosfolipídico concomitante con el embarazo requiere la valoración oportuna y el tratamiento especializado (vigilancia prenatal estrecha). El tratamiento de elección, para el mejor futuro reproductivo y menos efectos secundarios, consiste en heparina y ácido acetilsalicílico; la prednisona se utiliza en los casos de enfermedad activa o de difícil control. Los conocimientos actuales, relacionados con este padecimiento, permiten que el embarazo curse con el menor número de complicaciones posibles.

Palabras clave: Pérdida gestacional recurrente síndrome antifosfolipídico anticuerpos antifosfolipídicos.

2007-05-14   |   2,899 visitas   |   Evalua este artículo 0 valoraciones

Vol. 75 Núm.5. Mayo 2007 Pags. 277-285 Ginecol Obstet Méx 2007; 75(5)