Ser estudiante de medicina

Autor: Arias Carrión Óscar

Fragmento

Hombres y mujeres Quisiera decir cuánto os amo, pero no puedo. Quisiera decir lo que se esconde en mí y lo que hay en vosotros, pero no puedo. Quisiera mostrarles mi angustia y el pulso de mi corazón en el día y en la noche. Mirad, yo no doy conferencias ni pequeñas limosnas. Cuando doy, me doy entero yo mismo. Es común hoy en día oír hablar de crisis en el sentido sociológico o económico, aplicado a todas las actividades humanas y de ahí, derivar diferentes conclusiones a futuro. Los optimistas creen todavía en los sistemas de salvación colectiva y se mantienen a la espera de algo mejor. Los más, sin embargo, aseguran decepcionados que todo tiempo pasado fue mejor. Lo hacen utilizando el camuflaje de que “nunca habíamos estado tan mal” e incluyen en su reflexión, no sólo la perdida de valores morales, los abusos del capitalismo consumista o del aparato estatal, el nacionalismo llegado de occidente, la depredación del planeta, la explosión demográfica y otras cosas por el estilo. La posición crítica se hace extensiva a la ciencia y a algunas de sus aplicaciones; inclusive, el concepto mismo de progreso es cuestionado -en algunos aspectos con indudable razón-, pero algunos ecólogos exaltados se atreven a recomendar, al modo Rosseuriano, un retorno a la vida naturista. La medicina y la cirugía no han escapado a esas exageraciones críticas, como tampoco han dejado de sufrir los embates de un modernismo unidimensional que les ha hecho daño. Se puede afirmar en general y sin temor, que en la evolución de la ciencia y sus aplicaciones, todo tiempo pasado fue peor. Por supuesto que ha habido y habrá desarrollos equivocados y hasta tramposos, pero la tendencia ha sido siempre ascendente, racional, modesta, en cuanto busca la salud, humilde en cuanto reconoce su ignorancia y socialmente aceptable en cuanto se extiende cada día a cubrir mayores núcleos de población.

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2007-06-12   |   1,648 visitas   |   Evalua este artículo 0 valoraciones

Vol. 2 Núm.14. Agosto-Octubre 2006 Pags. 2 Bol Med UAS 2006; 2(14)