La cirugía refractiva LÁSER (CRL) es un procedimiento de corrección de ametropías. El LÁSER puede aplicarse también sobre la superficie corneal para modificar su curvatura y, por lo tanto, la refracción. La córnea es la estructura de mayor poder refractivo ocular, y la más accesible para el cirujano. El LÁSER produce una ablación controlada de la superficie, tallando una nueva lente que reduce o aumenta el poder dióptrico de la córnea anterior. En el caso de la miopía, lo que interesa quitar es potencia corneal. Por ejemplo, para eliminar una miopía de –4.00 dp es preciso reducir la potencia corneal en unas 4 dp. La ablación hipermetrópica es, lógicamente, distinta. Su forma es anular, se remueve más material corneal en la periferia. De esta manera, se consigue aumentar la potencia corneal. El diámetro del tratamiento es importante, pues es el origen de molestias visuales postquirúgicas. En la actualidad, existen tres técnicas de CRL utilizadas clínicamente: LASIK, PRK y LASEK. El LASIK consiste en realizar un delgado corte de piel corneal (flap) con un instrumento llamado microquerátomo. Este flap, de entre 120 y 180 micras de espesor y que contiene el epitelio, membrana de Bowman y algo de estroma, es retirado a un lado. Entonces, el LÁSER incide sobre el estroma corneal y crea la lente necesaria para la emetropia sobre él. A continuación, se recoloca el flap sobre el estroma, el cual queda adherido por su propias características.
2007-08-28 | 2,186 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 4 Núm.11. Enero-Abril 2007 Pags. 34-35 Revista AVANCES 2007; 4(11)