Autor: De la Torre Bravo Antonio
Durante varios años la Asociación Mexicana de Gastroenterología trabajó en la organización del XXX Congreso Panamericano de Gastroenterología. Un grupo de asociados distinguidos viajaron a países lejanos y convencieron a líderes de la Asociación Interamericana de Gastroenterología y de la Sociedad Interamericana de Endoscopia Digestiva que México podría ser la sede del magno acontecimiento y obtuvieron esa distinción. El logro tuvo mérito porque las distancias geográficas facilitan o dificultan los flujos y las relaciones igual que los declives pluviales, pero favorecieron los lazos sanguíneos e históricos de América cuya permanencia es inmutable. Otros grupos de asociados heredaron e hicieron suyo el proyecto. El siguiente paso fue la convocatoria a Asociaciones hermanas para integrar las diversas ramas de la Gastroenterología en nuestro país no sólo en un proyecto único, sino en un anhelo de compartir la enorme responsabilidad como entidad solidaria y mostrar al Mundo un solo rostro, un sueño colectivo. Hubo escépticos y las opiniones hicieron evidente la diversidad. La Asociación Mexicana de Endoscopia Gastrointestinal, la Asociación Mexicana de Hepatología, así como los grupos de pediatría y de enfermeras, pronto mostraron la nimiedad de las diferencias y desaparecieron los obstáculos administrativos para integrar los diversos comités. La Asociación Mexicana de Gastroenterología sólo ofreció equidad en la participación académica y claridad en el manejo de los recursos y en la distribución de los excedentes. Las individualidades reticentes y las voces de desconfianza guardaron sus augurios adversos que nunca se cumplieron.
Palabras clave: Gastroenterología endoscopia gastrointestinal hepatología.
2007-08-31 | 1,825 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 72 Núm.2. Abril-Junio 2007 Pags. 90 Rev Gastroenterol Mex 2007; 72(2)