Los dilemas de la ética médica actual

Autor: García Procel Emilio

Fragmento

Los jóvenes médicos modernos que realizan su práctica profesional se enfrentan a una serie de situaciones de carácter ético que en muchas ocasiones, por su origen, generan confusión y aun sentimientos encontrados. Con la idea de ubicarlos en cuanto a su naturaleza y la jerarquía de sus pretensiones, se desea presentar un somero análisis de su procedencia, a fin de que ayude a los médicos al reconocimiento de la emergencia y ubicación de sus reclamos. Como punto de partida, debemos considerar los principios básicos aceptados por la profesión médica, heredados desde los tiempos antiguos de la civilización judeocristiana occidental. De particular interés primario reverencial le brinda la actual medicina al Juramento Hipocrático. En él, a más de mencionar las característica históricas de la enseñanza artesanal y gremial de la medicina, así como la relación que debía establecerse entre el profesor y sus descendientes con el alumno, se mencionan varias prohibiciones como son: evitar dar veneno a los pacientes, la talla suprapúbica, mantener el secreto profesional, realizar abortos o participar en corruptelas. El documento concluye en mantener alta y aceptable la calidad de la práctica médica en todo momento. En la actualidad se acepta que este Juramento, por su redacción y contenido, nos traduce características cristianas agregado a la colección de documentos médicos bajo el término de Corpus Hipocraticum. Desde el punto de vista gremial, los estudiosos atribuyen su redacción a una posible secta de médicos pitagóricos (por el hecho de evitar abortos y realizar la operación de la piedra) que en una época cristiana tardía les congregaba. Independientemente de su origen sectario se acepta que de él, hemos heredado el principio que busca el beneficio del enfermo, evitar producirle daño alguno y mantener el secreto profesional. A la fecha suele modernizarse bajo cuatro principios: respeto a la autonomía y las decisiones del paciente, evitar causar daño, mantener la confidencialidad, así como la búsqueda de que las acciones sean en beneficio de los pacientes a los que agregamos un quinto deseo de acción justa y adecuada.

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2007-11-22   |   7,209 visitas   |   3 valoraciones

Vol. 143 Núm.2. Julio 2007 Pags. 1-2 Gac Méd Méx 2007; 143(Supl. 2)