Comentario a la presentación del doctor Rolando Calderón Velasco

Autor: Sánchez Medina Mario

Fragmento

Se unen hoy dos circunstancias muy especiales en este periodo de mi vida, la primera, que uno de los profesionales más sobresalientes de América Latina vinculado a la misma especialidad, y la segunda, que un amigo quien entregó su afecto a mi madre con sentimientos filiales extraordinarios, hecho poco común en esta época, reciba hoy solemnemente el mayor galardón de la medicina colombiana, el ingreso a la Academia Nacional de Medicina. Llega el doctor Rolando Calderón Velasco a nuestra Institución lleno de méritos científicos, académicos, humanísticos, con una inteligencia excepcional, a presentarnos un panorama concatenado, cimentado en hechos y en experiencias corroboradas y reproducidas por investigadores de su talla, de lo que a la luz de nuestros más recientes conocimientos, es la diabetes mellitus. La visión epidemiológica que nos presenta es impresionante, si la actitud de las nuevas generaciones de diabetólogos y de las autoridades sanitarias es cruzarse de brazos y, peor aún, si la función del médico general se limita a la acción rutinaria de un tratamiento convencional, desconociendo que la diabetes mellitus no es una enfermedad, sino un gran conjunto de alteraciones genéticas, vasculares, metabólicas, etc. Que llevan a la hiperglicemia. Por ello, está escrito, que si a un individuo infectado con el bacilo de Hansen se le denomina leproso, a quien tenga una hiperglicemia no se le puede llamar diabético.

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2008-04-01   |   1,865 visitas   |   Evalua este artículo 0 valoraciones

Vol. 23 Núm.2. Agosto 2001 Pags. 86-87 Medicina Ac. Col. 2001; 23(2)