Comentario Mineralocorticoides:

Una vida para su investigación 

Autor: Jácome Roca Alfredo

Fragmento

Desde que en 1563 Eustaquio en su libro “Opúsculos Anatómicos” mencionara por primera vez a las suprarrenales como un órgano, hasta estos albores del siglo XXI, la importancia de sus productos hormonales ha tenido ciclos en donde se han alternado momentos estelares con otros donde ha reinado escepticismo sobre su papel en la fisiopatología. Los hitos logrados por personajes como Addison, Kendall, Conn o Cushing, contrastan con aquel oscuro 1718 cuando Montesquieu declarara desierto un premio instituido por la Academia de Ciencias de Burdeos para dilucidar la pregunta “¿Cuál es la función de las glándulas suprarrenales?” Montesquieu se preguntó si el azar depararía la respuesta, pues los trabajos presentados no lo habían logrado. Cuando hablamos de patologías conexas importantes no queremos referirnos a las enfermedades que llevan los nombres de los ya mencionados Addison, Cushing o Conn con sus estados de hipo o hipercortisolismo crónicos, hiperaldosteronismo primariamente generado, hipo o hipertensión de origen endocrino; menos aún al todavía más exótico síndrome de Biglieri, con su deficiencia de 17 hidroxilasa que asocia hipertensión e hipogonadismo en un contexto de hiperplasia suprarrenal congénita. Queremos mas bien señalar a la Hipertensión Arterial Sistémica primaria o esencial, que habiendo sido llamada “el enemigo silencioso” se constituye en el factor de riesgo número uno para la aparición de la enfermedad coronaria y de la falla cardiaca, por lo que en su extraordinaria prevalencia significa como agente de morbi-mortalidad en la sociedad moderna.

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2008-04-01   |   1,033 visitas   |   Evalua este artículo 0 valoraciones

Vol. 23 Núm.2. Agosto 2001 Pags. 115-119 Medicina Ac. Col. 2001; 23(2)