Resultados preliminares del Programa de Intervención Breve para Adolescentes que Inician el Consumo de Alcohol y otras Drogas

Autores: Martínez Martínez Kalina Isela, Salazar Garza Martha Leticia, Pedroza Cabrera Francisco Javier, Ruiz Torres Gabriela Mariana, Ayala Velázquez Héctor Enrique

Resumen

En las últimas décadas, el abuso de drogas legales e ilegales en los jóvenes ha sido considerado como un serio problema de salud pública, tanto en el ámbito internacional como en nuestro país. Los estudios epidemiológicos indican que la mayoría de los consumidores experimentan por primera vez con drogas alrededor de los 16 años, pero esta experimentación continúa disminuyendo presentándose en promedio a los 12 o 13 años. Esto representa altos costos para la sociedad y el individuo. Por ejemplo, en áreas de la salud se incrementan los costos de la atención médica, los servicios de salud mental y los tratamientos especializados, además de aumentar la probabilidad de accidentes y muertes relacionadas con el abuso; en el área escolar se presenta el fracaso y/o la deserción escolar, y la expulsión de los estudiantes por parte de las instituciones; y en el área social se pueden presentar conductas agresivas y/o delictivas, contacto sexual de riesgo y otros problemas de conducta relacionados con el consumo de sustancias. De los diferentes programas existentes, resaltan las intervenciones breves en el tratamiento de usuarios que abusan pero que no dependen de las sustancias. Este tipo de intervenciones se basan en la Teoría del Aprendizaje Social y están diseñadas para reducir los patrones de abuso de alcohol u otras drogas. Sin embargo, la aplicación de las intervenciones breves se ha realizado principalmente en adultos, y es hasta últimas fechas que éstas se han adaptado a población adolescente que abusa de las sustancias, sin tenerse todavía resultados concluyentes. Es por esto que es fundamental desarrollar programas de intervención breve como una alternativa para adolescentes que inician el abuso de alcohol u otras drogas. Otro punto que requiere atención es el desarrollo de estrategias para detectar los casos en las escuelas, con la finalidad de ofrecer los servicios de atención en las propias instituciones educativas sin que el adolescente tenga consecuencias como la suspensión o la expulsión. Ante este fenómeno se ha recomendado fortalecer acciones que se basan en la identificación temprana de patrones de consumo que ponen en riesgo al adolescente a diferentes problemas relacionados con el abuso de las drogas. Estos programas se deben caracterizar por ser costo-eficientes, breves y capaces de instrumentarse en una variedad de escenarios, así como de aplicarse a una variedad de culturas. Por lo tanto, el objetivo de esta investigación fue desarrollar y evaluar un programa de intervención breve para adolescentes de entre 14 y 18 años de edad, estudiantes de nivel medio y medio superior, que consumen alcohol en exceso u otras drogas, y que presentan problemas relacionados con este patrón de consumo pero sin cubrir los síntomas físicos de la dependencia. Para realizar la evaluación se utilizó un diseño de caso único con 25 réplicas, 17 casos de consumo de alcohol y 8 casos de consumo de mariguana. De los 25 adolescentes que participaron en el estudio, 24 mostraron una disminución en el patrón de consumo (cantidad y frecuencia de consumo), al comparar las mediciones de los datos recabados en las fases de línea base, tratamiento y seguimiento. Así mismo, se dieron cambios en el nivel de auto-eficacia (percepción de la capacidad de los sujetos para controlar sus situaciones de consumo), es decir, al finalizar el tratamiento los adolescentes se percibieron a sí mismos con mayor capacidad para controlar la cantidad de consumo en situaciones de riesgo. Además, al final del tratamiento los sujetos reportaron una reducción del número de problemas relacionados con su consumo. Esta investigación es uno de los primeros esfuerzos por demostrar el impacto de las intervenciones breves en el patrón de consumo de los adolescentes. Las limitaciones del estudio fueron que no se determinó el efecto específico de cada uno de los componentes del programa ni tampoco se evaluó la presencia de otras conductas problemáticas (comorbilidad). Sin embargo, esta investigación ofrece un apoyo empírico a los programas de intervención breve en población adolescente de nuestro país.

Palabras clave: Adolescencia abuso de alcohol y drogas intervención breve tratamiento cognoscitivo–conductual.

2008-06-05   |   3,003 visitas   |   Evalua este artículo 0 valoraciones

Vol. 31 Núm.2. Marzo-Abril 2008 Pags. 119-127 Salud Ment 2008; 31(2)