Autores: González Orozco Ana E, Zavala Hernández César
Introducción El sistema de la coagulación es un mecanismo hemostático esencial que está comprendido por una serie de proteínas, que interaccionan entre sí para llegar a formar, finalmente, polímeros de fibrina (coágulo). Este proceso es importante principalmente para mantener la sangre fluida dentro de los vasos sanguíneos y así evitar tanto hemorragias como coágulos. A este mecanismo se le conoce como hemostasia. En condiciones normales, el sistema de la coagulación es iniciado cuando hay alguna lesión a nivel endotelial lo cual lleva a la exposición de moléculas y activación de factores de la coagulación (pro-coagulantes) que interaccionan en la superficie de las plaquetas para llevar rápidamente a la formación del polímero de fibrina, que es regulado por mecanismos anticoagulantes (inhibidores), para prevenir la formación de coágulos de manera anormal. Dentro de los anticoagulantes naturales se encuentra el sistema de la antitrombina III (ATIII) y el sistema de la proteína C (PC), trombomodulina (TM) y proteína S (PS). Existe además otro sistema, el fibrinolítico (comprendido por el plasminógeno), que limita la cantidad del polímero de fibrina formado, mediante la digestión enzimática de la plasmina. Por lo tanto, tanto el sistema procoagulante, el sistema anticoagulante y el sistema de fibrinolisis, ayudan a mantener un balance fisiológico.
2008-06-09 | 1,453 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 6 Núm.1. Enero-Marzo 2005 Pags. 9-17 Rev Hematol 2005; 6(1)