Autor: Roesch Dietlen Federico
Introducción Se estima que la hemorragia del tubo digestivo proximal no variceal tiene una incidencia anual aproximada de 100 a 150 casos por 100,000 habitantes, con cifras de resangrado que van del 8.4 al 40.2% y con una mortalidad estimada entre 4.2 y 5.8%. A pesar de los avances terapéuticos con que contamos en la actualidad. En las últimas 3 décadas, se ha podido apreciar una modificación en relación con los diferentes agentes etiológicos de la hemorragia no variceal, observándose una disminución importante de 40-45% en 1980 a 20-30% en 2005, de la úlcera gástrica o duodenal, debido fundamentalmente a la eficacia de los Inhibidores de la Bomba de Protones (IBP), así como la erradicación del Helicobacter pylori. Asimismo, se ha podido observar un incremento considerable de las gastritis erosivas producidas por la ingesta de fármacos Antiinflamatorios No Esteroideos (AINE); o bien, por la disminución de factores protectores de la mucosa gástrica producto del envejecimiento (7 veces más que en población de jóvenes) o la inmunodepresión asociada a diversas enfermedades crónico-degenerativas.
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2008-09-11 | 1,136 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 73 Núm.1. Agosto 2008 Pags. 58-60. Rev Gastroenterol Mex 2008; 73(Supl. 1)