Por casi tres décadas, la infección del VIH y sida han representado un reto histórico a la salud pública mundial y a las comunidades médicas y científicas en todo el mundo. Según reportes de ONUSIDA, más de la mitad de todas las infecciones nuevas contraídas después del período de la lactancia, se producen en jóvenes. De los 30 millones que viven con VIH, por lo menos una tercera parte son menores de 24 años. El VIH puede transmitirse a través de inoculación percutánea, por contaminación de la mucosa y a través de lesiones en la piel. Los líquidos corporales que se consideran como riesgo de trasmisión incluyen: sangre, líquidos corporales que contienen sangre, semen, secreciones vaginales y leche materna. Otros son: líquidos inflamatorios del pericardio, peritoneo, pleura, cápsula sinovial, exudados diversos y líquido amniótico. Saliva, orina y lágrimas pueden contenerlo, pero sólo se pueden considerar infectantes si se encuentran contaminados con sangre.
2009-11-27 | 892 visitas | 2 valoraciones
Vol. 5 Núm.58. Mayo 2009 Pags. 14-15 Odont Moder 2009; 5(58)