Autor: Santoro Benetti Hermilo
Como su nombre lo indica, estos fármacos inhiben los procesos inflamatorios y son sustancias dentro de las cuales destacan los glucocorticoides y los antiinflamatorios no esteroideos (AINES). Si bien los primeros no tienen aplicación frecuente en la consulta odontológica, debe tenerse presente que son esteroides con potente acción antiinflamatoria e inhibitoria de diferentes mecanismos del sistema inmune a múltiples niveles, pero que también poseen efectos secundarios numerosos e importantes, por lo que sólo deben emplearse en cuadros clínicos graves como asma, enfermedades autoinmunes o rechazo de trasplantes. Su aplicación tópica evita muchos efectos secundarios, y son muy utilizados en dermatología, oftalmología y otorrinolaringología. En cambio, los antiinflamatorios no esteroideos, ampliamente utilizados en odontología, inhiben la síntesis de prostaglandinas, principales mediadores de la inflamación y del dolor. Además de ser analgésicos moderados y antiinflamatorios intensos, presentan otros efectos terapéuticos como antitérmicos y antiagregantes plaquetarios. Lamentablemente, su principal efecto secundario es la irritación y lesión de la mucosa gástrica, que puede terminar en sangrado digestivo. Los tratamientos prolongados a dosis altas pueden producir lesiones hepáticas y/o renales.
2009-12-01 | 1,756 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 5 Núm.60. Julio 2009 Pags. 1 Odont Moder 2009; 5(60)