Triada clásica y absceso hepático amibiano

Autor: Vázquez Tsuji Óscar

Fragmento

El absceso hepático amibiano es la afectación extraintestinal más frecuente de la amebiasis. Se estima que de 2 a 5% de los casos con amebiasis intestinal evolucionan a absceso hepático. En México, la tasa de incidencia de amebiasis hepática es de 6.7% por cada 100,000 habitantes y la tasa de morbilidad de 4 casos por cada 100,000 habitantes. La entidad se presenta con mayor frecuencia en hombres con una proporción de 10:1, entre los 30 y 50 años de edad. La sintomatología del absceso hepático amibiano se ha englobado en lo que se denomina la “triada clásica”: hepatomegalia, dolor en hipocondrio derecho y fiebre, asociados a leucocitosis en presencia de neutrofilia y pruebas serológicas para E. histolytica positivas. Cuando el concepto “triada clásica” es generalizado, puede ser malentendido por el médico, quién a veces puede desviar su diagnóstico hacia otras entidades. De esta manera, el absceso hepático amibiano que no cursa con la “triada clásica” ha sido diagnosticado y abordado como hepatitis, neoplasias, colecistitis, absceso perirenal, apendicitis, peritonitis e hidatidosis. En una serie de 128 niños con diagnóstico de absceso hepático amibiano, estudiada en el Instituto Nacional de Pediatría (INP), fue posible ver que el diagnóstico resultó ser muy complejo, en especial cuando la “triada clásica” no se encontraba presente; uno de cada cinco pacientes (20.32%) no presentó fiebre; uno de cada diez no manifestó dolor en hipocondrio derecho (12.5%) y 6.25% no presentó hepatomegalia. El antecedente de diarrea se presentó en 30.46% (n=39) de los casos y síndrome disenteriforme en 28.90% (n=37). Asimismo, 20.32% no presentó leucocitosis y 46.10% no presentó neutrofilia. Además 2.35% de los niños cursaron con pruebas sexológicas negativas y el ultrasonido no mostró imágenes de abscesos en 1.56% de los pacientes. En relación con las pruebas de funcionamiento hepático, 92.18% presentó la fosfatasa alcalina elevada, mientras que 84.37% presentó cifras de TGO y TGP normales. La radiografía de tórax fue anormal en 75.78% (n=97) con elevación del hemidiafragma derecho en 58.59% (n=75), mientras que en el ultrasonido hepático se observaron alteraciones en 98.43% (n=126).

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2010-01-21   |   19,341 visitas   |   2 valoraciones

Vol. 23 Núm.90. Octubre-Diciembre 2009 Pags. 38 Rev Enfer Infec Pediatr 2009; XXIII(90)