Autor: Ticona Chávez Eduardo
La base para el control de la tuberculosis (TB) en el mundo es la estrategia de tratamiento acortado estrictamente supervisado (Directly Observed Therapy Short-Course: DOTS); sin embargo, a pesar de que el Perú se transformó en un modelo mundial en la implementación de dicha estrategia, el problema persiste y se ha tornado aún más grave. Esto debido a que se están encontrando cepas de mayor resistencia y pobre respuesta al tratamiento. En esta editorial, no pretendemos discutir la efectividad de la estrategia DOTS; más allá de ello, creemos que debemos evaluar el enfoque biomédico, y sopesar la pertinencia de introducir un fuerte enfoque social. Antes de la aparición de la estrategia DOTS, el enfoque para el tratamiento de la TB consistió en el refuerzo alimentario, el mejoramiento de la vivienda, sumado al reposo y aislamiento del afectado. Paralelamente, desde fines del siglo XVIII, en los países reconocidos como desarrollados se produjo un descenso progresivo de la enfermedad, lo que fue atribuido a la mejora de las condiciones de vida de esas poblaciones. En la década del 40, el uso terapéutico de la penicilina, y de la estreptomicina específicamente contra la TB, marcaron el inicio de la denominada era antibiótica. Dichos descubrimientos generaron un nuevo enfoque para el control de las enfermedades infecciosas, basadas en el diagnóstico y el tratamiento de los casos. De este modo, se plantearon diferentes esquemas de tratamiento para la TB, buscando encontrar el más efectivo. La aparición de la rifampicina y el planteamiento del Dr. Karen Styblo, propusieron la formulación de la Estrategia DOTS la que desde 1994 es recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
2010-02-09 | 1,080 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 26 Núm.3. Julio-Septiembre 2009 Pags. 273-275 Rev Peru Med Exp Salud Publica 2009; 26(3)