Autor: Sánchez Chibrás José Enrique
El acto médico tiene como principio rector el “no hacer daño”, por lo que todas las acciones que emprenda el profesional de la salud para aliviar los cuadros mórbidos de los enfermos, tienen que tener la cualidad de ser inocuos evitando resultados lesivos, en la medida que esto sea posible. Desde épocas remotas la preparación del estudiante de medicina tiene como base de sustentación la búsqueda del beneficio al paciente tal y como se expresa en el Juramento Hipocrático cuando se asume el compromiso: “Dirigiré la dieta con los ojos puestos a la recuperación de los pacientes, en la medida de mis fuerzas y de mi juicio y les evitaré toda maldad y daño.”
2010-02-23 | 1,106 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 38 Núm.1. Enero-Marzo 2010 Pags. 4-6 Rev Mex Angiol 2010; 38(1)