Autor: Quintana Marín Leonidas
Estimados colegas: La idea de llevar más sangre al cerebro para prevenir el infarto y mantener las funciones cerebrales ha estado en la mente de los neurocirujanos por muchas décadas. En el año 1967 el doctor M. G. Yasargil realizó la primera anastomosis microvascular cerebral de la arteria temporal superficial (ATS) a la arteria cerebral media (ACM). Esta cirugía impulsó la neurocirugía en un paso agigantado hacia el campo de la microcirugía y la revascularización cerebral. Durante las décadas que siguieron estas técnicas quirúrgicas fueron usadas con tratamiento definitivo y adyuvante para enfermedades vasculares extracraneanas e intracraneanas, tumores de la base del cráneo, aneurismas, fistulas carótido cavernosa, isquemia cerebral aguda, vasoespasmo y la Enfermedad Moyamoya. La cirugía cerebrovascular requiere de un entrenamiento intensivo, preciso, con fe y dedicación. Las técnicas de anastomosis microvascular son muy difíciles de realizar y necesitan de una destreza que se logra obtener solamente con el entrenamiento constante en el laboratorio de microcirugía. Definitivamente no existe otra forma de lograr la experiencia y seguridad necesarias si no es mediante éste método clásico.
2010-09-01 | 1,014 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 34 Núm.1. Agosto 2010 Pags. 5-6 Rev Chile Neuroc 2010; 34(1)