Higiene personal y manejo de instrumental

Autor: Carballo Junco José Antonio

Fragmento

Ante el riesgo de contraer o transmitir una enfermedad infecciosa en el consultorio dental, deben tomarse una serie de medidas de precaución, bajo el precepto de que la sangre y otros líquidos de todos los pacientes deben ser manipulados como si estuvieran contaminados por microorganismos productores de enfermedades. Al hablar de la noción de higiene personal del odontólogo en el consultorio, debe señalarse como punto de partida que las manos son las vías de entrada de microorganismos a los pacientes y también de contagio del profesional; por ello es preciso adoptar una serie de precauciones que deben extenderse a otros objetos de uso personal susceptibles de contaminarse y transmitir agentes infecciosos. 1. Lavado de las manos al inicio de la consulta. Debe hacerse con jabón líquido, a ser posible con dispensador automático: hay que secar las manos con toallas de un solo uso o rollo de papel. No se deben desinfectar inmediatamente después del lavado, ya que el antiséptico puede penetrar en la pared reblandecida por la humedad y producir fenómenos irritativos. Se deben usar cremas hidratantes y protectoras al final de la jornada de trabajo.

Palabras clave:

2010-11-03   |   1,091 visitas   |   5 valoraciones

Vol. 4 Núm.42. Enero 2008 Pags. Odont Moder 2008; 4(42)