Autor: Riveros Dueñas Rafael
Historia de mis decisiones Ha sido costumbre siempre en el seno de esta nuestra Asociación Colombiana de Cirugía que el recipiendario de esta magna distinción, además de la presentación previa –en mi caso, hecha por Mauricio Peláez, Colegial y Cirujano del Rosario– narre los hechos quirúrgicos de mi vida. Esta vez me voy a alejar del formato. Voy a contarles tres historias que han regido mis días, los de mi familia y, de alguna manera, los de todos ustedes que me siguen acompañando en esta ventura sin fin. Es un propósito introducir un pensamiento que gobernará esta corta charla de 35 minutos con ustedes. Dijo Bertolt Brecht: “Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles”. Este precoz reconocimiento que se me ha hecho como Maestro de la Cirugía Colombiana, lo acepto con dientes apretados ya que no lo merezco. No tengo la edad, no he sido presidente previamente, estoy lejos del retiro y gozo de un genio parejo. Pero sí he mantenido siempre una actitud creativa, insumisa y creo que valerosa en el impulso académico y gremial de esta nuestra institución. Debo reconocer a personas cercanas a mí y a ustedes que ya han sido y deberían ser en este momento titulares de esta distinción y a ellos va mi dedicatoria.
Palabras clave: Pensamiento conducta planificación etapas del ciclo de vida.
2010-11-10 | 888 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 25 Núm.3. Julio-Septiembre 2010 Pags. 178-183 Rev Colomb Cir 2010; 25(3)