Microbiología periimplantaria

Autor: Carballo Junco José Antonio

Fragmento

Muchos de los conceptos y teorías de la periodoncia moderna se extrapolan al ambiente periimplantario, y estas similitudes tienen una justificación anatomopatológica en la unión implante-encía, pero en la interfase implante-hueso, la diferencia es clara debido a la ausencia de tejido conjuntivo entre ambas estructuras. Al contrario de los implantes aloplásticos, colocados en otras partes del organismo, los dentales no están herméticamente cerrados, pues se encuentran en contacto permanente con la cavidad bucal y la adherencia epitelial que se establece permite intercambio y paso de sustancias, incluso de bacterias. Es evidente que la placa bacteriana desempeña un papel importante en la salud y la enfermedad en torno de los implantes dentales. Al igual que los dientes naturales, la formación de la placa deriva de un proceso de colonización y sucesión microbiana, y muchas de las bacterias que se han asociado con complicaciones periimplantarias tienen un origen endógeno y se encuentran también en las periodontitis. Sólo algunos microorganismos asociados con implantes fracasados se han reconocido como de origen exógeno. Aunque las complicaciones infecciosas de los implantes pueden sobrevenir intraoperatoriamente, en el posoperatorio y durante la fase funcional, son estas últimas las que han presentado mayor interés. 1. Colonización y microbiota bacteriana asociada a la salud periimplantaria. Al igual que en el diente natural, en un inicio las bacterias se adhieren a la porción supragingival del implante y más tarde colonizan el surco periimplantario. En estos casos, la adhesión bacteriana está influida, aunque sólo de manera relativa, por el tipo de material implantado. Así se sabe que S. sanguis se adhiere por igual al esmalte y al titanio, mientras que A. naeslundii presenta menor capacidad adhesiva. No parece, por otra parte, que existan grandes diferencias entre las placas supra y subgingivales entre los implantes de titanio y óxido de aluminio, que son los más estudiados en su relación con microorganismos. Dos días después de la colocación del pilar transepitelial, la placa supragingival está formada fundamentalmente por cocos y bacilos grampositivos anaerobios facultativos. No se han realizado hasta el momento, estudios pormenorizados de la evolución bacteriana a lo largo del tiempo. La placa subgingival en los primeros días que suceden al implante es fiel reflejo de la localización supragingival, con las influencias ecológicas que supone el surco periimplantario. Con el tiempo se establece una placa fija, que en estudios de varios años de seguimiento de implantes en función a la localización de la patología no hace distinción de zonas adheridas al implante, ni de los microorganismos detectados más frecuentemente, S. sanguis, Fusobacterium nucleatum sspp., P. intermedia, A. odontolyticus y A. naeslundii. En estado de salud periimplantaria nunca se aísla P. gingivalis y muy pocos treponemas.

Palabras clave:

2010-11-25   |   3,599 visitas   |   5 valoraciones

Vol. 7 Núm.76. Noviembre 2010 Pags. 1 Odont Moder 2010; 7(76)