Autor: Alvarado Vázquez Noé
La diabetes mellitus tipo 2 (DM2) representa uno de los problemas más graves de salud a nivel mundial. Aunque es una patologÃa que por lo regular se diagnostica en los adultos, las evidencias muestran que su presencia es cada vez más frecuente en niños y adolescentes. Se considera como uno de los padecimientos crónicos más comunes, y como una de las diez principales causas de muerte a nivel mundial. En México se calcula que aproximadamente una de cada diez personas muere a consecuencia de este padecimiento por las complicaciones propias de la enfermedad. Uno de los principales elementos asociados con la mortalidad en el paciente diabético es el daño a su sistema vascular, en donde el principal actor es la célula endotelial. El endotelio forma la capa de recubrimiento de los vasos sanguÃneos, cumpliendo diversas funciones de gran importancia para éstos. Interviene en la regulación del tono vasomotor, asà como modulando la permeabilidad, proliferación y supervivencia de la célula endotelial. Asimismo, interviene en el tráfico de las células sanguÃneas y en la inmunidad innata y adaptativa. La evaluación clÃnica del endotelio es difÃcil, ya que éste no es susceptible de ser observado o evaluado directamente por medio de la inspección, palpación o auscultación. A pesar de esto, evidencias recientes sugieren el enorme potencial del endotelio como blanco terapéutico.
2010-11-26 | 840 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 33 Núm.396. Noviembre 2010 Pags. 1-2 Prescripción Médica 2010; 33(396)