Prevención de las mordidas cruzadas en el niño, una hipótesis de hace 100 años

Autor: Larena-Avellaneda Mesa José

Fragmento

En 1913, Marshal relacionó la maloclusión de mordida cruzada con el hábito postural craneal de dormir sobre el mismo lado y lo denominó pillowing (pulvinismo). Sus consecuencias varían desde deformidades óseas craneofaciales, maloclusiones de mordida cruzada de origen óseo y disfunciones temporomandibulares, hasta el Síndrome de Compromiso Mandibular (CAT), caracterizado principalmente por cefaleas e inestabilidad. Las cefaleas pueden ser migrañosas, tensionales, de Horton, etc., y la inestabilidad se manifiesta en mareos, vértigos y Meniere, entre otros síntomas. La deformidad ósea del cráneo facial puede ocurrir desde los primeros meses hasta los seis años de edad, quedando reflejada dicha asimetría ósea en la alteración de la oclusión dentaria al producirse una mordida cruzada unilateral, es decir, al quedar situados los dientes de arriba por dentro de los de abajo.

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2010-12-08   |   1,560 visitas   |   Evalua este artículo 0 valoraciones

Vol. 2 Núm.11. Noviembre 2010 Pags. 16-18 Rev Nal Odontol Méx 2010; 2(XI)