Autores: Carlos Ortega Blanca, Montes de Oca Monroy Fernando
Durante siglos, la observación “a simple vista” ha sido el pilar fundamental de la exploración dermatológica; entre 1960 y 1970, el diagnóstico clínico del melanoma se basaba en síntomas y signos como prurito, ulceración y sangrado, datos asociados con mal pronóstico en el momento del diagnóstico. La incidencia y la mortalidad del melanoma maligno se han incrementado en todo el mundo, lo que ha estimulado retomar la dermatoscopia, la cual ha coadyuvado a prevenir y mejorar el pronóstico del melanoma maligno.
2011-02-09 | 848 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 47 Núm.6. Noviembre-Diciembre 2009 Pags. 581-582 Rev Med Inst Mex Seguro Soc 2009; 47(6)