Introducción Se llama biogás al gas que se produce mediante un proceso metabólico de descomposición de la materia orgánica, sin la presencia del oxígeno del aire. Si bien el biogás es una forma biológica de energía que puede ser sintetizada, su generación natural es una parte importante del ciclo biogeoquímico del carbono. De modo natural, el biogás se produce en la putrefacción de la materia orgánica y se llama gas de los pantanos o gas natural. También existe diferente material en descomposición de donde se puede extraer: estiércol (animal y/o humano), lagos, grasas, y residuos sólidos (municipales y/o agrícolas) que tengan un contenido alto en materia orgánica. El principal componente del biogás es el metano producido por bacterias; es el último eslabón en una cadena de microorganismos que degradan material orgánico y devuelven los productos de la descomposición al medio ambiente. La creación y utilización del biogás de manera artificial se remonta a la segunda guerra árabe-israelí, a mediados de los años setenta del siglo XX, cuando el precio del petróleo subió notablemente al ser utilizado como arma política, lo que hizo que se investigasen otras posibilidades de producir energía. Es entonces cuando se experimentó con reactores -los llamados de alta carga-, capaces de retener los microorganismos anaerobios y utilizados en tratar las aguas residuales. En este caso, se tienen en cuenta las características de composición del agua o residuo y, siempre que sea ventajoso frente a otras alternativas de tratamiento, también se utiliza aplicándose a los vertidos de la industria agroalimentaria, bebidas, papeleras, farmacéuticas, textiles, etc. En un primer momento, el desarrollo del biogás fue más fuerte en la zona rural, donde se cuenta de manera directa y en cantidad importante con diversos tipos de desechos orgánicos.
Palabras clave: Biogás digestión anaerobia metano energía alternativa.
2011-03-10 | 875 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 2 Núm.2. Mayo 2010 Pags. 24-30 PACAL MEDLAB 2010; 2(2)