Autor: Bila M Alejandro
La modificación de conductas disruptivas, mediante técnicas de condicionamiento psicológico, así como la empatía y los refuerzos positivos, son indispensables para establecer una relación satisfactoria entre el paciente infantil y el odontólogo. Cuando los niños no responden satisfactoriamente a estos manejos, ya sea porque son muy pequeños o bien por la intensidad de su miedo, puede necesitarse acudir a los diversos agentes sedantes o anestésicos existentes. Uno de los gases anestésicos más seguros que existen en la práctica odontológica es el óxido nitroso, cuyo uso no se ha extendido en México tanto como en otros países donde es un recurso integrado a la rutina del cirujano dentista. El óxido nitros (N2O) fue descubierto por el químico inglés Humphry Davy en 1800, a partir de la química del amoníaco. En 1844, mientras contemplaba una exhibición sobre los efectos del gas de la risa, montada por una compañía ambulante en Hartford (Connecticut), el odontólogo estadounidense Horace Wells (1815-1848) observó que también producía anestesia (insensibilidad al dolor) Trabajando en colaboración con William Morton, en un principio experimentó con el gas en su propia persona, y más adelante lo utilizó con sus pacientes durante extracciones dentales.
2011-03-18 | 1,101 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 1 Núm.7. Febrero 2005 Pags. Odont Moder 2005; 1(7)