Desde que Nasher, en 1914, introdujo el término Geriatría para designar la rama médica que se ocupa del cuidado de los ancianos y senescentes, esta especialidad ha avanzado con un ritmo prodigiosamente acelerado, aunque quizás no tanto aún como requiere la apremiante urgencia con que plantea problemas en todo el mundo, el crecimiento en número de las personas viejas. La medicina geriátrica se hizo una disciplina científica cuando reconoció que el envejecimiento trae consigo cambios específicos en las estructuras, actividad funcional, homeostasia, nutrición, respuesta inmunológica, etc. Hace aproximadamente medio siglo, la pediatría nació de modo semejante, al adquirir conciencia de que el infante y el niño son algo distinto de simplemente un hombre pequeño. La amplia aceptación que ha tenido la geriatría tanto en Cuba como en el extranjero, ha sido compensadora por demás. Cruzando las varias especialidades de la moderna práctica médica, la geriatría es un campo tan grande que una presentación adecuada de ella requiere el conocimiento y la experiencia de muchas autoridades. La medicina geriátrica no es una especialidad, en el sentido generalmente aceptado, es más bien la aplicación del conocimiento y comprensión de los cambios que con la senescencia se producen en todas las facetas de la práctica médica. Ningún médico es tan competente que pueda poseer autoridad en los muchos y complejos aspectos de la medicina geriátrica. El conocimiento geriátrico es necesario para todos cuantos atienden pacientes viejos.
Palabras clave: Geriatría/historia anciano.
2003-01-28 | 1,649 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 16 Núm.4. Julio-Agosto 2000 Pags. 390-1. Rev Cubana Med Gen Integr 2000; 16(4)