Los niños viajeros:

un reto para el médico de primer contacto 

Autores: Zúñiga Carrasco Iván Renato, Caro Lozano Janett

Fragmento

En los últimos años se ha producido un aumento espectacular de los viajes internacionales. La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que hacia el año 2015 se habrá duplicado el número de viajes de larga distancia que hubo 20 años atrás. El hecho de viajar implica una serie de riesgos, mayores cuanto más pobres son las condiciones sociosanitarias del país de destino. La medicina de los viajes, especialidad médica interdisciplinaria que podemos considerar competencia de la salud internacional nace y se desarrolla rápidamente en los últimos 20 años para dar respuesta a las necesidades del creciente número de viajeros en el ámbito mundial (desplazamientos profesionales, retorno de emigrantes a su país de origen, turismo), con el fin de prevenir problemas de salud y, en definitiva, hacer del viaje una experiencia positiva. Independientemente del motivo del viaje, conviene tener una noción de las enfermedades más frecuentes del país o zona geográfica de destino, para poder hacer frente a cualquier acontecimiento adverso desde el punto de vista sanitario. En muchas ocasiones se trata de países de baja renta o del trópico, con ecosistemas ricos en microorganismos y, por tanto, con alta incidencia de enfermedades infecciosas. Los viajeros son precisamente las personas más susceptibles de padecer en destino e importar enfermedades agudas contra las cuales, a diferencia de los residentes de la zona, no poseen inmunidad. Lo mismo ocurre con los inmigrantes que vuelven a sus países: después de un largo período de ausencia pierden la semi-inmunidad que habían adquirido tras muchos años de estimulación antigénica constante. La incidencia de infecciones importadas está aumentando considerablemente en los últimos años, incluso en los niños, debido al incremento de los viajes de recreo. En la actualidad cada vez más mexicanos viajan al extranjero al año, de ellos un 5-6% son menores de 16 años. También son cada vez más frecuentes los viajes a países en vías de desarrollo de los hijos de familias inmigrantes nacidos en nuestro país. Se estima que de cada 100,000 viajeros/mes a países tropicales, la mitad tendrán algún problema de salud durante o inmediatamente después del viaje; de ellos, un 0.6% necesitará hospitalización (0.3% del total de viajeros). En la mayor parte de los casos la fiebre en el niño viajero es debida a una enfermedad infantil común, pero el antecedente del viaje debe descartar enfermedades infecciosas potencialmente peligrosas.

Palabras clave:

2011-06-24   |   990 visitas   |   Evalua este artículo 0 valoraciones

Vol. 24 Núm.95. Enero-Marzo 2011 Pags. 86-87 Rev Enfer Infec Pediatr 2011; XXIV(95)