Resumen

Se presentó un paciente masculino de 61 años de edad, que ingresó en el Servicio de Medicina Interna el 12 de febrero de 2007 por dolores en la piel, músculos e inestabilidad para la marcha. Por el interrogatorio se obtuvo la información de una serología positiva en el año 1996 y al examen físico se constató pupilas no reactivas a la luz, con el reflejo de acomodación conservado (signo de Argyll Robertson), aumento de la base de sustentación a la marcha, la cual era insegura, tenía ataxia estática y dinámica, afectación de la sensibilidad táctil, vibratoria ósea y del sentido de posición. Por estudio serológico del suero y del líquido cefaloraquídeo se confirmó el diagnóstico de una neurosífilis a forma de tabes dorsal, recibió tratamiento con penicilina cristalina endovenosa, carbamazepina y vitaminas del complejo B, con una respuesta favorable hasta un año y tres meses después del seguimiento por consulta de Medicina y Dermatología. A pesar de la baja incidencia de esta enfermedad, es necesario tenerla en cuenta en el diagnóstico diferencial de las meduloneuropatías y hacer un diagnóstico y tratamiento precoz de la sífilis primaria para evitar dicha complicación.

Palabras clave: Tabes dorsal neurosífilis sífilis tardía.

2011-07-05   |   1,323 visitas   |   Evalua este artículo 0 valoraciones

Vol. 15 Núm.2. Abril-Junio 2011 Pags. Corr Med Cient Holg 2011; 15(2)