Nos unimos en estos momentos de tristeza, tratando de encontrar consuelo y resignación ante esta gran pérdida. Una alumna ejemplar que marcó la vida de muchas personas y que con su personalidad dejó huella en este mundo. Señor, quiero ofrecerte la vida de nuestra egresada para que todo unido a su sacrificio de vida, valga la pena y lo que ha tenido que pasar sea para la salvación de su alma. Ya no habrá para ella lágrimas, ni llanto, ni sobresaltos; el sol brillará para siempre sobre su frente y una paz intangible asegurará definitivamente sus fronteras… Con gran orgullo sólo nos resta decirte que descanses en paz. Te damos gracias por la vida, el conocimiento y el tiempo compartido, no es un adiós sino hasta pronto.
Palabras clave: .
2011-07-11 | 530 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 20 Núm.1. Enero-Marzo 2011 Pags. 62. Repert med cir 2011; 20(1)