Autor: Rodríguez Silva Héctor
Desde la década de los años 60 del siglo XX y el siglo que recién comienza, la Medicina Interna ha sufrido importantes transformaciones que obligan a un análisis profundo con la finalidad de conservar sus principios. La Medicina Interna surge como especialidad en Alemania, a finales del siglo XIX, y tuvo como precursora la Medicina Clínica y, en Cuba, es a finales del siglo XIX que se crea la primera cátedra de Medicina Clínica por el doctor Tomás Romay. William Osler, el gran maestro de la Medicina Interna mundial, predijo en 1887 que durante el siglo XX, la Medicina Interna sería la especialidad médica más completa, más solicitada y más gratificante, así como una elección vocacional excelente para los estudiantes de medicina. Esta concepción o predicción fue válida en la primera mitad del siglo XX, el "Internismo" alcanzó un gran prestigio, por la profundidad en conocimientos y capacidad en la aplicación de una medicina integral y de visión amplia. El Dr. C. Rozman, en el XXXII Congreso Internacional de Medicina Interna celebrado en el año 2004, señaló: “A mi juicio un buen internista es capaz por sí solo de resolver numerosos problemas del paciente que requerirán la intervención de diversos especialistas, con el consiguiente encarecimiento asistencial”. Y definía al internista como un médico generalista con profundo conocimiento de la medicina.
2011-07-13 | 714 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 50 Núm.2. Abril-Junio 2011 Pags. 116-117 Rev Cubana Med 2011; 50(2)