Carta al editor

Autor: Briseño Hanon Hugo

Fragmento

Estimado editor, me refiero al artículo publicado en Ginecología y obstetricia de México, volumen 76, septiembre 2008, página 566. Como es de conocimiento universal en la práctica médica, el legrado uterino con fines de aborto inducido, aunque lo ejecute un cirujano en un quirófano seguro, siempre conlleva la posibilidad de complicaciones anestésicas y también quirúrgicas como perforación uterina, infección y hemorragia profusa. También están los cargos de conciencia de las pacientes, los anestesiólogos, las enfermeras y los cirujanos que interrumpen el embarazo. Las complicaciones orgánicas son medibles, las secuelas psicológicas para la madre, el anestesiólogo, la enfermera y el cirujano no son fáciles de medir y superar. Sería interesante saber si todos estos actores tienen soporte psicológico y asistencia profesional en educación sexual y ética, y saben prever un embarazo no deseado para evitar repetir un segundo o más abortos con las consecuencias implícitas. ¿Habrá un perfil o una evaluación psicológica o examen de conciencia asistida y periódica para los ejecutores de esta práctica? El fomentar la comunicación entre padres e hijos, la educación en valores en el hogar y en la escuela, desalentando el inicio de la actividad sexual a temprana edad, y promover una educación sexual de calidad empezando por los padres de familia y los maestros de todos los grados educativos es una responsabilidad que nadie debe soslayar.

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2011-08-02   |   693 visitas   |   Evalua este artículo 0 valoraciones

Vol. 76 Núm.12. Diciembre 2008 Pags. 766 Ginecol Obstet Méx 2008; 76(12)