La enfermera en la clínica

ayer, hoy y mañana 

Autor: Amaro Cano María del Carmen

Resumen

Cuando Florence Nightingale publicaba, en 1859, su única obra teórica acerca de la enfermería profesional, señalaba que esas "Notas de Enfermería", como tituló su publicación, no habían sido escritas sólo como un manual para enseñar a las enfermeras a prodigar cuidados, sino para asistir a millones de mujeres que tenían a su cargo la salud de sus familias, "a pensar cómo prodigarles cuidados". Esta aclaración resultaba prácticamente innecesaria, puesto que después de las Cruzadas, en plena Edad Media, la contribución de los hombres a la enfermería, a través de su participación en las Órdenes Militares, había prácticamente desaparecido, quedando sólo los casos de monjes que, desde el medioevo, ejercían estas funciones. En la Edad Moderna el cuidado de los enfermos descansaba en las mujeres de la familia, viudas o solteras sin dote que realizaban estas labores por caridad; aunque el papel protagónico lo desempeñaron las monjas católicas y las diaconisas de algunas iglesias reformadas. La Inglaterra anglicana no contaba con ellas y el cuidado de los enfermos estaba asignado a mujeres pertenecientes a las clases más desposeídas de la sociedad, muchas de ellas de baja catadura moral, razón por la cual adquiere gran relevancia la contribución de Florence Nightingale, dama de la alta burguesía inglesa, al gestar el surgimiento de la enfermería moderna.

Palabras clave: Florence Nightingale enfermera clínica enfermería.

2003-01-30   |   5,915 visitas   |   Evalua este artículo 0 valoraciones

Vol. 1 Núm.1. Noviembre-Diciembre 2000 Pags. 56-63. Ateneo 2000; 1(1)