Resumen

El ejercicio genera respuestas inmunológicas dependientes de la intensidad y duración con la que se realice la actividad física. El número de linfocitos circulantes, la actividad citotóxica, la actividad antiviral de monocitos, la concentración de citoquinas y la producción de anticuerpos tienen un comportamiento alterado cuando se realiza una sesión de actividad física extenuante y estos cambios parecen acompañar una mayor susceptibilidad a la infección viral. Por otra parte, el entrenamiento físico y el sedentarismo inducen respuestas diferentes en la concentración de cortisol, las catecolaminas plasmáticas y esplénicas que generan respuestas neuroendocrinas y reacciones celulares y humorales de diferente calidad. La presencia de apoptosis en músculo-esquelético y cardiaco asociadas a disminución en la capacidad aeróbica, y la modificación de los niveles plasmáticos de citoquinas proapoptóticas con el entrenamiento físico en humanos, además de cambios en el número de miocitos apoptóticos en animales, parecen indicar que la muerte celular espontánea puede ser modificada con la actividad física regular. El ejercicio requiere una dosificación apropiada de acuerdo con la capacidad aeróbica de cada persona conforme a su edad, enfermedades subyacentes y grado de acondicionamiento físico para que se realice a intensidades que generen cambios positivos inmunológicos.

Palabras clave: Ejercicio respuesta inmunológica.

2011-11-04   |   362 visitas   |   Evalua este artículo 0 valoraciones

Vol. 9 Núm.4. Octubre-Diciembre 2002 Pags. 251-261 Rev. Colomb. Reumatol. 2002; 9(4)