Autor: Juncos Luis I.
La edad de la ciencia Durante la Edad Media había toda clase de ideas disparatadas. Se creía, por ejemplo, que el cuerno de rinoceronte aumentaba la potencia sexual, o que la peste bubónica resultaba de emanaciones terrestres por el alineamiento o desalineamiento de ciertos planetas. El método aristotélico de separar las ideas para confirmar la verdad de una hipótesis, es decir el análisis, había cedido lugar a mitos y prejuicios. Alrededor del siglo XII, algunos atisbos de razón comenzaron a resurgir y llegado el XVII, Kepler, Bacon, Descartes y otros recuperaron el análisis como método para desentrañar fenómenos complejos. Desde entonces, este es el modo en que la ciencia busca respuesta en lo ignoto y dificultoso, sin perder el coraje de descartar sus propias conclusiones cuando la evidencia se lo indica. Hoy, en la edad de la ciencia, cuesta entender que los alquimistas y nigromantes hayan existido.
2011-11-29 | 422 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 35 Núm.1. Enero-Marzo 2006 Pags. 1-3 Rev Fed Arg Cardiol 2006; 35(1)