Autores: Farias Serratos Felipe, Gutiérrez Aceves Guillermo Axayacalt, Suárez Campos J E, Farias Serratos Nadia M
Una de las aplicaciones en medicina que surgió con el descubrimiento de los rayos X, fue la radioterapia. El objetivo de la radioterapia es la eliminación radical del tejido anormal o control de su crecimiento aplicando una dosis controlada de radiación ionizante muy intensa a un determinado volumen, definido por el tamaño del tumor. En la actualidad la tecnología permite diagnosticar en sus primeros inicios un tumor; así como, su tratamiento oportuno, lo cual ofrece mayores expectativas de vida. La radioterapia externa, se lleva a cabo normalmente con haces de fotones, los cuales se pueden producir a partir de rayos x de alta energía producidos con un acelerador lineal, de rayos gamma producto del decaimiento del 60Co o de rayos x de baja energía (50-300 keV) producidos con un tubo convencional de rayos x. El acelerador lineal se ha constituido en la aplicación más importante de la física de partículas para el tratamiento del cáncer. Su importancia radica en que permite acelerar electrones de energías entre 4 y 35 MeV utilizando micro-ondas de alta frecuencia. En radioterapia las fuentes más comunes de energía son electrones con alto radio q/m los cuales son usados en terapias de energía fotónica y electrones. Otras fuentes son las partículas pesadas como protones, iones pesados, partículas alfa, así como pi-mesones y neutrones. Estas terapias han dado mejores resultados en especificad y exactitud de irradiación en el área del tumor y aunque sus costos son mayores, su principal ventaja es la minimización de la energía absorbida por el tejido circundante normal1-3.
2012-03-01 | 1,173 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 16 Núm.2. Abril-Junio 2011 Pags. 104-109 Arch Neurocien Mex 2011; 16(2)