Los cien años del signo de Babinski

Autores: Estañol Vidal Bruno, Huerta Díaz Enrique, García Ramos Guillermo S

Resumen

En 1896 Babinski describe por primera vez el fenómeno de los dedos. En este primer trabajo simplemente describe la extensión de todos los dedos con el estímulo nociceptivo de la planta del pie. Es hasta 1898 que específicamente describe la extensión del primer dedo con la estimulación del borde lateral de la planta. Babinski probablemente no estaba enterado que E. Remak, un médico alemán, había descrito previamente el signo. En su tercer artículo de 1903, Babinski discute el tema y concluye que si otros autores habían descrito el reflejo anormal antes que él, lo habían encontrado de una manera fortuita y no reconocieron su valor semiológico. Babinski probablemente descubrió su signo por una combinación de casualidad, observación cuidadosa e intuición. También tuvo en mente la aplicación práctica del signo, particularmente en el diagnóstico diferencial con la histeria y en el área médica- legal. Varias de las observaciones y mecanismos fisiopatológicos propuestos por Babinski son válidos actualmente. Babinski reconoce, desde 1896, que el reflejo era parte de la sinergia del reflejo flexor. Observa que varios pacientes durante las primeras horas de una lesión cerebral o espinal aguda carecen del reflejo extensor. Reconoce que la mayoría de los pacientes con el reflejo anormal tienen debilidad de dedos y tobillo. Encuentra una ausencia de correlación entre los reflejos miotáticos hiperactivos y la presencia de la extensión del primer dedo, y descubre que no todos los pacientes con hemi o paraplejía tienen el signo. Pensaba, erróneamente, que algunos sujetos normales podían tener la extensión del primer dedo. Su sueño de una aplicación práctica del signo se consiguió completamente. El motto de Babinski fue Observatio summa lex. Quizá no hay mejor aforismo en la neurología clínica.

Palabras clave: Signo de Babinski reflejo polisináptico flexor campo aferente reflejo sensibilidad especificidad.

2003-02-14   |   4,468 visitas   |   Evalua este artículo 0 valoraciones

Vol. 49 Núm.2. Marzo-Abril 1997 Pags. 141-144. Rev Invest Clin 1997; 49(2)