El diagnóstico temprano de la anemia falciforme:

un problema no resuelto en África negra 

Autores: Fernández Águila Julio Dámaso, Pérez Cougle Adis, Fragoso Madalena, Rivero Jiménez René A

Fragmento

Al Director: La anemia falciforme (AF) es la enfermedad hereditaria más frecuente en el mundo, reconocida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como un problema prioritario de la salud pública. Más del 70% de quienes la sufren, viven en el continente africano, donde cada año nacen entre 150 000 y 300 000 individuos homocigóticos. En algunas zonas del África Subsahariana, el porcentaje de niños nacidos con este trastorno puede llegar al 2%. En general, la prevalencia del rasgo falciforme oscila entre el 10% y el 40% en África Ecuatorial y disminuye al 1%-2% en la costa norteafricana. Esta distribución se debe a que el rasgo falciforme confiere una ventaja de supervivencia frente al paludismo, con el consiguiente aumento de la frecuencia del gen mutante en las zonas con elevada transmisión de este parásito. Con el propósito de perfeccionar los cuidados de los pacientes con AF desde la primera infancia, se han implementado programas de pesquisa perinatal en varios países africanos: Ghana, Nigeria, Burkina Faso, Camerún, Guinea Bissau, Burundi, Ruanda, República Democrática del Congo y Sudán. El diagnóstico temprano de la enfermedad permite educar a la familia para la detección precoz de las infecciones, crisis de secuestro esplénico y otras manifestaciones clínicas, iniciar la vacunación contra Streptococus pneumoniae, Haemophilus influenzae tipo B y Neisseria meningitidis tipo C, prescribir penicilina profiláctica desde las 12 semanas de edad, acciones que tienen un impacto demostrado en la reducción de la mortalidad por complicaciones de la drepanocitosis, como se ha logrado en Cuba.

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2012-05-31   |   722 visitas   |   Evalua este artículo 0 valoraciones

Vol. 28 Núm.2. Abril-Junio 2012 Pags. 195-197 Rev Cubana Hematol Inmunol Hemoter 2012; 28(2)