Autor: Yamín de Barboza Gloria
Al ser enterada de mi designación como Epónima del LVII Congreso Venezolano de Pediatría, me detuve a reflexionar, luego de superada la sorpresa inicial que me produjo el anuncio, sobre el significado que tal reconocimiento tendría para mi persona, con las consecuencias y obligaciones que contraería, al ser honrada en forma tan generosa por los Directivos de la Sociedad. Entonces, pasé del halago que ocurre en todo ser humano cuando se es reconocido por otros, máxime si ello acontece en forma espontánea, a sentir sobre mis espaldas el peso de una tremenda responsabilidad, ya que he considerado que cualquier tipo de distinción de que fuese objeto mi persona, crearía automáticamente mi compromiso ineludible con los fundamentos en que se sustenta la Sociedad de Pediatría y a los que yo estaría obligada a dar fiel cumplimiento en forma respetuosa y ostensible.
2012-06-12 | 646 visitas | 10 valoraciones
Vol. 74 Núm.3. Julio-Septiembre 2011 Pags. 92-94 Arch Venez Pueri Pediatr 2011; 74(3)