Fragmento

Durante el embarazo, como consecuencia del ambiente hormonal y del rápido estiramiento de la piel del abdomen, pueden experimentarse estrías, las cuales aparecen con mayor frecuencia en el abdomen anterolateral (35%), en las caderas (25%), en los muslos (14%), en las mamas (13%) y en los glúteos (13%). Las estrías tienen forma de líneas paralelas rojizas, brillantes y delgadas, que después de algún tiempo se tornan blancuzcas y con apariencia de cicatriz. Dichas líneas pueden ser, incluso, moderadamente profundas y exhibir una textura diferente a la de la piel normal. La prevalencia de estrías durante el embarazo puede ser hasta de 88%, aunque en esta cifra se consideran desde los defectos tempranos y aislados hasta los cambios graves de piel. Habitualmente la aparición de estrías ocurre aproximadamente en la semana de gestación 27 + 5. En mujeres embarazadas con piel seborreica, acné e ictiosis se intensifica la formación de estrías, lo que probablemente sea consecuencia de la pérdida de elasticidad adicional. Se considera que en su génesis intervienen factores como: menor edad materna, mayor ganancia ponderal, raza blanca y características genéticas individuales.

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2012-07-26   |   457 visitas   |   Evalua este artículo 0 valoraciones

Vol. 18 Núm.113. Mayo-Junio 2011 Pags. 38-44 GINECO 2011; 18(113)