Autor: Mondragón González Maximino
Todos los tejidos humanos están formados por átomos en equilibrio, es decir neutrales. Siendo los rayos X una radiación ionizante, pueden romper la neutralidad eléctrica del átomo y hacerlo excitable o inestable. Si varios átomos se vuelven inestables, se produce una molécula inestable. Si se producen suficientes moléculas inestables, el tejido afectado no funcionará de manera normal. La ionización de los átomos de los diferentes tejidos del cuerpo es la base para entender la terapéutica y los efectos dañinos de esta radiación. Por lo general se manifiestan en los tejidos como un resultado directo a dicha exposición, pero también pueden afectarse de manera indirecta. El grado en que se presentan los efectos biológicos depende principalmente de la cantidad total de radiación recibida, grado de exposición, y tipo y número de células irradiadas. Hay una gran diferencia en la sensibilidad de las células hacia los rayos X. Las genéticas y las somáticas son los dos tipos de células que forman los tejidos del cuerpo humano. Las primeras, que contienen los genes, participan en la reproducción. Todas las demás se clasifican como somáticas. Las células somáticas más sensibles a la radiación son los linfocitos; en tanto que las que más se alteran o destruyen por la misma son las formadoras de la sangre. En orden decreciente de sensibilidad se encuentran las células epiteliales y endoteliales, las de tejido conectivo, óseas, las nerviosas y las musculares. El grado de sensibilidad de todas ellas en general es directamente proporcional a su capacidad de reproducción. Dentro de cada órgano o tejido específico las células inmaduras o que se reproducen con mayor rapidez son mucho más sensibles que las maduras y sin movimiento. Esto explica el efecto de los rayos X sobre el rápido desarrollo y crecimiento de las células cancerosas. Radiación de cuerpo entero y del área específica Cuando todas las células del cuerpo son expuestas a los rayos X (radiación de cuerpo entero), los efectos son mucho más serios que si se trasmitiera esta misma dosis de radiación a una pequeña área (radiación del área específica), como en el caso de la radiografía dental. Los efectos dañinos pueden disminuirse si la dosis total se fracciona.
2012-08-21 | 14,728 visitas | 2 valoraciones
Vol. 8 Núm.88. Noviembre 2011 Pags. 14-15 Odont Moder 2011; 8(88)