Ante todo, quiero agradecerle a la Academia Nacional de Medicina, a su Junta Directiva y al Presidente, como también al Dr. Hugo Sotomayor, porque me han honrado con la estimulante tarea de hacer comentarios en tema tan importante, pero difícil. La presentación del Académico Sotomayor ha sido, como se podría esperar, una disertación valiosa en la que confluyen sus grandes dotes de humanista, su aplicación de un sentido social de la medicina y de la salud y su comprensión de la situación del país, que le inquieta y, por tanto, analiza con la debida frecuencia y la profundidad requerida.
2012-10-09 | 285 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 26 Núm.1. Enero-Marzo 2004 Pags. 25-27 Medicina Ac. Col. 2004; 26(1)