TP-1. EFECTO DEL USO DE TIMOGLOBULINA COMO TERAPIA ANTI-RECHAZO, EN PACIENTES CON RECHAZO AGUDO GRAVE. Sayda Rodríguez Cañedo*, Cerrillos Gutiérrez José Ignacio, Rojas Campos Enrique**, Villanueva Pérez Martha Arisbeth, Gomez Navarro Benjamin*. *Departamento de Nefrología y Unidad de Trasplante, Unidad de Investigación Médica en Enfermedades Renales, **Departamento de Patología, Hospital de Especialidades, CMNO, IMSS, Guadalajara, Jalisco, México. INTRODUCCIÓN: El tratamiento del rechazo celular agudo grave y/o corticorresistente (RAG) es una dificultad clínica con pocas opciones terapéuticas. En nuestro centro, el tratamiento de elección es Timoglobulina (TIMO). No hay información del efecto de TIMO en nuestra población. OBJETIVO: Evaluar el efecto con Timoglobulina (TIMO) como terapia anti-rechazo en pacientes con rechazo agudo grave. METODOS: Cohorte retrospectiva realizado en 44 receptores de trasplante renal que recibieron TIMO como terapia anti-rechazo, durante el periodo de enero 2010-julio 2011. Se recabaron las siguientes variables clínicas: edad, género, causa de la enfermedad renal,tipo de donador, terapia de inducción, dosis total y ponderal de TIMO, creatinina habitual, al rechazo y posterior al tratamiento, leucocitos, plaquetas y hemoglobina. Todas las biopsias fueron reclasificadas por el mismo nefropatólogo de acuerdo a la clasificación de Banff. Se buscaron variables predictoras de pobre respuesta a tratamiento. RESULTADOS: En el análisis de regresión logística para predecir la peor respuesta a tratamiento al mes las variables significativas fueron: presencia de infiltrado plasmático, suspensión de fármacos (43%) y el % de infiltrado. X2 12.4; (p = 0.006). (ver tabla 1). CONCLUSIONES: La función renal de los pacientes no pareció mejorar del todo posterior al tratamiento con TIMO. El tipo y el grado de infiltrado asociado a suspensión de fármacos parece estar en relación a la pobre respuesta de TIMO en receptores de trasplante renal con RAG.
2013-03-06 | 989 visitas | 3 valoraciones
Vol. 33 Núm.3. Julio-Septiembre 2012 Pags. 90-94 Nefrol Mex 2012; 33(3)