Variabilidad de la actividad física en niños chilenos de 4 a 10 años:

estudio por acelerometría 

Autores: Godard Claude, Román Melissa, Rodríguez María del Pilar, Leyton Bárbara, Salazar Gabriela

Resumen

Introducción: Frente a los populares cuestionarios, la acelerometría entrega una información más confiable de la actividad física. Así, el objetivo ha sido documentar la variabilidad de la actividad física de niños chilenos en relación con edad, sexo, estado nutricional y días de la semana, y determinar cuántos de ellos cumplen con la recomendación de tener actividad física moderada y vigorosa por más de una hora diaria. Población y métodos: Ciento nueve (109) escolares de 4-10 años de edad (67 niños, 42 niñas) llevaron un acelerómetro durante 2, 3 o 4 días consecutivos. Treinta eran obesos (IMC >P95 por edad y sexo). En cada sujeto, los niveles de actividad física fueron expresados en cuentas por minuto (cpm) y promedios (DE) de cpm/hora. La actividad física moderada y vigorosa se definió por la suma diaria de cpm >900. Resultados: La actividad física diurna tuvo un promedio de 21 697 (662) cmp/hora con variabilidad considerable de un niño a otro, y de un momento a otro del día en un mismo niño. Las cpm/hora individuales estaban significativamente asociadas con actividad física moderada y vigorosa (R= 0.954). Se encontraron diferencias entre niñas y niños (p <0.01) y entre obesos y no obesos (p <0.01). No hubo diferencia entre < 6 años y > 9 años (p= 0.12). Entre semana y fin de semana hubo una leve diferencia. Cincuenta y seis de 67 (83.6%) niños y 24 de 42 (57.1%) niñas cumplieron con la recomendación de realizar actividad física moderada y vigorosa por más de 60 minutos diarios. Conclusión: Existe déficit de actividad física en escolares chilenos menores de 10 años, particularmente en niñas y en obesos.

Palabras clave: Niños escolares actividad física acelerometría obesidad.

2013-03-13   |   523 visitas   |   Evalua este artículo 1 valoraciones

Vol. 110 Núm.5. Septiembre-Octubre 2012 Pags. 388-393 Arch Argent Pediatr 2012; 110(5)