Todos nosotros cuando nacemos, tenemos muchos dones y cualidades, mismos que debemos desarrollar, cultivar y concretar al término de nuestras vidas. Un don, es la vocación para lo cual hemos nacido. Si partimos de la premisa que los que trabajamos en las instituciones de salud tenemos la vocación por el trabajo, por tanto hacemos lo que nos gusta; esta frase es muy corta pero de mucho fondo y nos debe de llevar a la reflexión. El poder hacer lo que nos gusta a favor del paciente y su familia, es una realización personal. Seguramente cuando éramos pequeños y pensábamos en lo que íbamos a hacer y que de eso íbamos a ganarnos la vida, nos planteamos en que trabajaríamos, qué era lo que nos gustaba, cuál era la profesión o el oficio que íbamos a desempeñar con gusto. Debimos haber pensado qué queríamos ser, qué podríamos ser, qué deseábamos ser, para luego ser y posteriormente, seguir siendo.
2013-03-21 | 654 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 76 Núm.1. Enero-Marzo 2013 Pags. 4-5 Rev Med Hosp Gen Mex 2013; 76(1)