Autor: Zerón Agustín
Desde sus inicios, la implantología dental ha caminado de manera paralela a los descubrimientos en el campo de la medicina ortopédica. Desde las cápsulas de plata, implantes de cromo cobalto, molibdeno, vitalium, tantalio, hasta llegar al titanio. En 1951 Gottlieb S. Leventhal, cirujano ortopedista de Filadelfia, buscando un metal idóneo para la fijación de fracturas, encontró que el titanio era “inerte” ya que no producía reacción tisular, y los tejidos subcutáneos parecían normales. La era de titanio había dado inicio.
2013-04-05 | 629 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 7 Núm.13. Septiembre 2012 Pags. 6-10 Implantol Act 2012; 7(13)