Resumen

Durante el embarazo el organismo materno retiene agua, en parte, debido al incremento en la producción de vasopresina. Parte del agua que se ingiere es usada para la producción de líquido amniótico. Algunas condiciones, además de las climáticas y de la actividad física, que incrementan la necesidad de agua durante el embarazo, son la náusea y el vómito de la gestación así como el mayor consumo energético. Durante la lactancia se requiera más agua para la producción de leche. Una deshidratación durante el embarazo conlleva riesgos especiales, por lo cual hay que evitarla. Durante el embarazo ocurren diversos cambios fisiológicos que alteran el metabolismo del agua; se incrementa el volumen sanguíneo y la tasa de filtración glomerular; se pierde más agua por sudación y exhalación. La placenta a término, contiene 500 mL de agua, y hay 500 a 1,200 mL de líquido amniótico. En esta situación se recomienda un consumo total de agua de 2,700 a 4,800 mL/día, de los cuales 1,470 a 2,370 mL se obtienen de algunas bebidas y de agua simple. Para la población mexicana se han recomendado 3,000 mL/día. En base al consumo energético y a la recomendación de 1 a 1.5 mL/Kcal. Al inicio del segundo trimestre del embarazo aumentan cuando menos 300 mL/día las necesidades de agua. Durante la lactancia, se requiere un incremento en el consumo de agua; se recomienda que sea de 3 a 3.6 L/día, dependiendo de la edad. La obesidad y sobrepeso durante el embarazo es un problema grave, al cual contribuye el consumo de bebidas azucaradas. El agua simple debe considerarse la mejor forma de hidratación durante el embarazo y la lactancia.

Palabras clave: Embarazo vasopresina líquido amniótico consumo energético.

2013-05-03   |   1,698 visitas   |   Evalua este artículo 0 valoraciones

Vol. 34 Núm.2. Marzo-Abril 2013 Pags. 102-108 Acta Pediatr Méx 2013; 34(2)