México, D. F. octubre 31 del 2012 C. Dr. Jorge Espino-Vela Editor en Jefe Acta Pediátrica de México Presente. At’n: Dra. Haydeé Mariel-Hernández CoEditora Después de leer con sumo interés el artículo recientemente publicado en su prestigiada revista por De la Torre y Santos, en el que mencionan los resultados obtenidos mediante la utilización de un recurso auxiliar relativamente novedoso para identificar la enfermedad de Hirschsprung, el que bien recuerdo fue seleccionado como uno de los tres mejores estudios de investigación presentado durante el mas reciente congreso a ese respecto llevado a efecto en la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México y que sirvió como marco para la entrega de diplomas a los alumnos de los Cursos para Postgraduados de Alta Especialidad, me interesaron tres tópicos a los que si usted me lo permite me referiré de manera breve: En primer término, me parece que si se analiza escrupulosamente el concepto de la enfermedad que los autores hacen al inicio del manuscrito, el vocablo malformación, no parece ser la palabra mas afortunada ya que si se consulta en un diccionario en nuestro idioma, como el de la Real Academia Española, se define malformación como anomalía en el desarrollo, especialmente cuando constituye un defecto estructural y paralelamente su equivalente en inglés, el Webster Dictionary, se refiere a malformation como ill formation; irregular or anomalous formation; abnormal or wrong conformation or structure; often used of body parts such as limbs wich do not developed properly during fetal maturation…
2013-05-06 | 476 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 34 Núm.1. Enero-Febrero 2013 Pags. 51-52 Acta Pediatr Méx 2013; 34(1)